Un cortometraje inclusivo que da voz a las personas sordas, acercándonos a su realidad, sus emociones y su forma de comunicarse con el mundo. Una historia que rompe barreras, fomenta la empatía y reivindica la diversidad, demostrando que la comunicación va mucho más allá de las palabras y que todos tenemos una historia que merece ser escuchada.