Este cortometraje está ambientado en los años 80 en Parla y refleja la cruda realidad que se vivía en aquellos años en muchos barrios. A través de su historia y sus personajes, muestra una época marcada por la dureza de la vida cotidiana y por problemas que afectaron profundamente a toda una generación.
Para quienes vivimos aquella época, el cortometraje despierta una mezcla de nostalgia y tristeza. La presencia de la heroína en las calles dejó una huella muy profunda en muchos jóvenes, familias y amigos. Casi todos conocimos a alguien a quien le tocó de cerca esta realidad, lo que convierte esta historia en un reflejo doloroso pero necesario de aquellos años.
Más que una simple narración, el cortometraje es un homenaje a una generación que creció en medio de dificultades, recordando una parte de la historia reciente que marcó a todo un barrio y a muchas personas que aún hoy mantienen viva la memoria de lo que ocurrió.